Qué hacemos a la hora de comprar de un electrodoméstico. Todo un dilema.
Fue toda una odisea decidirme con la compra de un aire acondicionado, hay tantas opciones, tantos precios... e intento reproducir el proceso que hice para cualquier aparato.
Creo que hay mucho para pensar antes de adquirir un electrodoméstico, en general, no son baratos, o mejor dicho, es mucha plata toda junta, y ¿en cuántas casas tienen ese espacio donde van a parar todas las compras caprichosas de electrodomésticos, que no se usan más que una o dos veces? Desde aparatos de "belleza" y solucionadores de vidas con pilas, hasta aparatos grandes como bicicletas fijas (que conozco muchas casas que tienen estos novedosos percheros...).
Después, uno tiene acumuladas un montón de cosas que no usa, pero que le "da cosa" vender, porque las pagó caras y no va a recuperar ese dinero, termina regalándolas, o si se tiene el espacio, dejándolas en el cuartito guardabasura.
Me pasé 4 meses trabajando para juntar el dinero, y no quería que mi emoción de por fin llegar al objetivo me nublara de hacer una buena compra.
Con este proceso de la compra del aire acondicionado, fui armando una especie de guía que usé para hacer una compra pensada... sobre todo considerando que yo no confío en los vendedores...
¿QUÉ ES LO QUE QUIERO?
Esta es la pregunta. Acá empecé a pensar si relamente iba a usar lo que quería, esto no me pasó particularmente con el aire acondicionado, pero sí, hace un año y medio atrás con la máquina de coser. Yo tenía mucho miedo de gastar mucha plata en algo que iba a terminar sin usarse. Para evitar esto, me puse por escrito ciertas metas, como hacer x cantidad de remeras para mi nene y para mí, pantalones... a los 6 meses había justificado la compra, y la sigo usando mucho. A esta altura, creo que ya justifiqué 10 veces su precio... la adoro.
Entonces, tener una idea del uso que se le va a dar, si realmente se va a usar, es importante.
Muchas veces, uno ni siquiera tiene tiempo real para usar el artículo que compra... ¿cuántos hombres conocen que acumulan herramientas, con proyectos buenísimos, pero que en la realidad, no tienen el tiempo? Y las mujeres hacemos cosas parecidas también... depende si nos gustan las manualidades, o el tejido, o lo que sea, se juntan los materiales, las herramientas y quedan guardadas en una caja. Las herramientas que no tengo tiempo de usar, siempre me miran burlonas desde un rincón, como diciendo "te lo dije". Ya aprendí a frenarme de comprar algo porque sé que no voy a tener el tiempo.
Hay muchos electrodomésticos, que nos prometen facilitarnos la vida, cuando en realidad no es tan así. Es más fácil exprimir una naranja con el exprimidor manual, ese de plástico que todas las casas saben tener, lavarlo y listo que sacar el exprimidor eléctrico, conectarlo, lavarlo... y lavar aparatos eléctricos no es ni fácil ni práctico, secarlo en el momento y guardarlo otra vez. Y todo eso sin contar el consumo eléctrico. Y como ese, puedo nombrar montones de ejemplos, la máquina de hacer helado, la de hacer yogurt... pocas personas han sabido aprovecharlas bien. Porque, además de usarlas, hay que tener a mano todos los ingredientes para ponerse a hacer.
Entonces, nada mejor que preguntarse ciertas cosas:
A- ¿Con qué frecuencia voy a usar el electrodoméstico?
¿De vez en cuando? ¿Seguido? ¿Muy seguido? ¿Siempre?
Por supuesto, que esto de la frecuencia es relativo. Yo tengo secador de pelo que uso muy pero muy poco, pero en invierno no se puede salir con el pelo mojado, y es un aparato útil.
El aire acondicionado, tampoco es algo que use todo el tiempo. Yo lo pensé para utilizarlo, sobre todo, de noche, en esos días cuando no baja la temperatura, y poder dormir. Nunca estuvo pensado para que esté prendido todo el día, ni para hacer de los ambientes cámaras frigoríficas... sino para mentaner en unos 24-25ºC la temperatura por la noche.
El uso que se le vaya a dar va a definir mcuhas de las características que deberá tener el aparato que necesitamos.
B- ¿Quiénes lo van a usar?
Preguntarse cuántas personas van a usar ese aparato, también es importante. A veces, si es sólo una persona, no justifica la compra, y si son demasiadas, hay que tener en cuenta las especificaciones técnicas, porque un uso sobredimensionado va en detrimento de la vida útil establecida.
C- ¿Dónde lo voy a guardar?
Creo que esta pregunta, tan olvidada generalmente, habla por sí sola. Si no tenemos dónde guardarlo, ¿vale la pena comprarlo? Eso va a quedar tirado, molestando en todos lados, porque siempre se lo va a ir corriendo de lugar, cuando se lo necesite no se lo va a encontrar...
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. Hay que pensar los lugares de antemano, después es engorroso y siempre se deja para después... está en nuestra naturaleza, nos guste o no.
D- ¿Cómo lo voy a mantener?
Para prolongar la vida útil de cualquier aparato, hay ciertas indicaciones, cuidados y mantenimiento a realizar. En algunos aparatos, es importante la limpieza de filtros, o colocarle aceite cada cierto tiempo de uso.
Hay que saber que ese aparato también va a requerir cierto tiempo nuestro, cierta atención, si realmente se lo quiere aprovechar.
EMPEZAR A ELEGIR
Elegir tampoco es algo simple.
Con las preguntas anteriores, pudimos saber que lo que vamos a comprar es algo necesario, que se va a usar, que va a ocupar un espacio y va a requerir tiempo de mantenimiento (por poco o mucho que sea).
Por ejemplo, si necesitáramos una máquina de cortar pasto, deberíamos tener en cuenta el espacio de pasto que tenemos. Hay máquinas muy económicas, pero que no pueden estar prendidas por más de 5 a 10 minutos, y esto hace que la tarea de cortar pasto, si el lugar es grande, sea interminable. Y si no se respeta esta característica del aparato, la vida útil no va a ser la que corresponda, lo más factible es que el motor se funda y haya sido una compra inútil. Pero si el espacio es chico, con estas características alcanza.
Antes de comprar cualquier cosa, me armo de las revistas de las distintas casas de electrodomésticos, visito las páginas para ver el catálogo on-line y comparar productos, ver los precios, características generales.
En base a qué me parece mejor, busco los manuales on-line. Veo las características más en detalle, cómo es el mantenimiento del equipo, el consumo que tiene (es muy importante saber la clase, la mejor es la clase A, esto habla de la eficiencia de consumo eléctrico, de la cual haré una entrada próximamente), saber la vida útil, las dimensiones...
¿CÓMO LO VOY A PAGAR?
Otra pregunta importante.
Hay que tener en cuenta las circunstancias de cada uno, las cuotas son una facilidad importante, pero también son una carga... y es fácil descontrolarse sabiendo que no hay que pagarlo en el acto.
Muchas cuotas son sin interés, pero no todas. En muchos lugares, se ofrecen cientos de cuotas ínfimas para pagar algo, pero uno termina pagando casi el doble del precio.
Yo, acostumbrada a ahorrar el dinero primero y después ir a comprar, me he encontrado con hermosos descuentos a la hora de pagar, que van desde el 10 al 25% del precio de lista.
Es bueno ir viendo las promociones, si hay outlet (pero con cuidado, las garantías de los outlets no son de 1 año... hay que preguntar por qué motivo el producto está en el outlet, a veces es un rayón, pero otras puede ser por una falla técnica), si hay ofertas de fin de temporada...
Espero que les haya sido útil. Pienso ahondar más en algunos temas en próximas entradas, no quise extenderme demasiado en esta.
Y saber que pensar antes de comprar es el mejor ahorro.
Nadia.
https://www.facebook.com/Criterioalabolsa















