Hay muchos tipos de oferta a mi criterio, y como antes comentaba, no todas las ofertas son ofertas ni todas nos sirven.
Estuve armando una lista de los motivos por los cuales un producto pasa a estar en oferta.
Fecha de vencimiento: para productos envasados y no perecederos, cuando están cerca de la fecha de vencimiento, se los pone en oferta. Hay que tener mucho cuidado cuando se compra una oferta en mirar bien la fecha cuando el producto vence, muchas veces uno compra algo que en poco tiempo vence en nuestra alacena.
Otra cosa importante, es tener ordenados en la alacena los productos por fecha de vencimiento. Suena un poco obsesivo y extraño, pero siempre hay que dejar más a mano el producto que vence antes, de esta manera, evitamos desperdicios.
Tampoco hay que comprar de más. Si la oferta es buena y el vencimiento nos da un año como para tenerlo guardado, no hay que comprar más de lo que pueda consumirse en un año. Si tenemos la cantidad de polenta que usamos por año, sólo compramos más cuando abramos el último paquete, así nos garantizamos que nada se eche a perder y no ocupamos lugar de más.
Productos perecederos: son ofertas que aparecen en productos que les queda poca vida, que son para consumo del día o los pocos días siguientes. Este tipo de ofertas se ven todos los días en las verdulerías, y hay que tener cuidado, porque muchas veces, parte de lo que nos venden está en mal estado, o no es útil. Si hay una buena oferta en tomates, y uno quiere hacer salsa para guardar en el freezer, debería aprovecharlo, pero no si no tiene tiempo para hacerla en el día, lo más factible es que haya que tirar la mayor parte si lo dejamos adentro de la heladera. Hay que evitar comprar estas ofertas hasta el último minuto, para realmente aprovecharlas.
También en las carnicerías suele haber ofertas de este estilo, sobre todo en cortes que tienen hueso, o que no son demandados. Hay que saber que lo que se compre, debe ser cocinado lo antes posible y freezado cocido, nunca crudo.En productos como lácteos o panificados, pueden congelarse directamente, y se puede prolongar, según el producto, la vida hasta dos meses (no en el congelador), pero una vez descongelado debe ser consumido en las siguientes 24 a 48 horas.
Productos con defectos: en este caso pueden ser perecederos o no perecederos.
Si hablamos de productos perecederos, puede tratarse de verduras que tengan algún "defecto", que sean un poco más chicas, o que no se vean tan bien como otras. Muchas veces sirven para consumirlas sin problemas, pero como no se ven perfectas, se descartan o se ponen en oferta. Acá entrarían los huevos que son pequeños, o los maples con el tamaño irregular de los huevos.

Si hablamos de productos no perecederos, puede suceder que, como los fideos o galletitas, estén un poco rotos adentro.
Puede pasar que el envase esté abollado, como en las latas o cajas.
O pasar solamente por la estética, que la pintura del envase esté un poco corrida, o rayada (esto pasa mucho con aerosoles o productos de limpieza), y que no cambia en nada la calidad del producto.
Puede pasar que el envase esté abollado, como en las latas o cajas.
O pasar solamente por la estética, que la pintura del envase esté un poco corrida, o rayada (esto pasa mucho con aerosoles o productos de limpieza), y que no cambia en nada la calidad del producto.
Acá tenemos que ver el tema si nos sirve, o no, el producto en ese estado.
Si es una lata o envase tipo tetrapack, a menos que se consuma enseguida, no hay que comprarla. No sirve comprar este producto para llenar la alacena.
Si son fideos o galletitas rotas, habría que ver cuan rotas están, y si en definitiva nos sirven o no, eso es a criterio de cada uno.
Si es sólo una cuestión de estética... sólo queda ver si es un producto que utilizamos o no.
Momento de mayor producción o de fin de temporada: esto es común con alimentos que se cultiven y los ciclos de vida de las plantas. El tomate, en pleno verano está casi regalado. Pasa con muchas verduras, y es una buena costumbre consumir frutas y verduras de estación (más adelante voy a subir los calendarios, para tener una referencia). Como las plantas producen mucho, se necesita vender mucho, entonces, aparece la oferta.
Esto mismo, se ve reflejado en productos más elaborados. Por ejemplo, la harina de trigo. El trigo es un cultivo de invierno, se siembra en otoño y se cosecha a mediados-fines de la primavera. Es normal, que en estas épocas, la harina sea un poco más cara, porque todavía no se cosechó. Saber estas cosas, es bueno para tener una idea de cuándo comprar para tener de reserva.
Los de fin de temporada, suelen aparecer en descuentos en la ropa, es bueno aprovechar, siempre y cuando sean cosas discretas, del tipo básico. Comprar moda fuera de temporada equivale a algo que no se va a usar nunca.
Los de fin de temporada, suelen aparecer en descuentos en la ropa, es bueno aprovechar, siempre y cuando sean cosas discretas, del tipo básico. Comprar moda fuera de temporada equivale a algo que no se va a usar nunca.
Renovación de stock: esto pasa mucho en supermercados grandes, que tienen un renuevo en el stock, es decir, no siempre les conviene tener la mercadería ocupando espacio. Entonces, hacen ofertas sobre determinados productos, compras 2x1, el segundo vale la mitad, etc. (este está relacionado con el tipo de oferta que considero al final)
Últimas unidades: cuando quedan relativamente pocas unidades de un producto, suelen salir de oferta, esto se puede ver en los folletos, donde dice "stock: x unidades".
Promociones: Las promociones por productos nuevos, son ofertas tentadoras. Nos dicen cada 10 minutos que este nuevo producto es maravilloso, en la radio, en la televisión, internet... y encima nos lo venden a un precio inigualable. Pero con cuidado, porque la primera vez, es un poco más barato, después suele pegar un salto en el precio bastante importante. Muchas veces, no tienen una gran diferencia con el producto que ya usábamos, o ni siquiera nos gustó el producto y termina en la basura, o se lo regalamos a alguien. Si uno quiere probar el producto, puede solicitar una muestra gratis, sólo hay que llamar al teléfono que aparece atrás del envase, que dice "Atención al cliente" y preguntar si pueden enviar una muestra.
Otras promociones son las de productos que ya tienen su lugar en el mercado, pero no quieren que las ventas decaigan, o las ventas decayeron un poco y quieren estimular el consumo. Estas son las ofertas que traen un envase de regalo, o traen una muestra de otro producto (acá se quiere fomentar la compra del segundo producto también). Ante estas cosas, yo me fijo los precios de los productos por separado y hago la cuenta.
Algunas promociones también son para fechas especiales (Navidad, Día de la Madre, Día del Niño, etc.) para asegurar cierta venta. Se apela al sentimiento antes que a la utilidad, no siempre son ofertas reales, muchas veces es más caro que fuera de fecha. Comprar los regalos para estas fechas determinadas un par de meses antes, genera un ahorro importante.
Algunas promociones también son para fechas especiales (Navidad, Día de la Madre, Día del Niño, etc.) para asegurar cierta venta. Se apela al sentimiento antes que a la utilidad, no siempre son ofertas reales, muchas veces es más caro que fuera de fecha. Comprar los regalos para estas fechas determinadas un par de meses antes, genera un ahorro importante.
Y las últimas promociones, son las de productos que no suelen venderse bien, por eso, estas a veces es mejor pasarlas por alto. Lo que uno no usa en su vida cotidiana, no lo va a usar porque esté de oferta.
En este tipo de promociones, entran todas las cosas que no son de primera necesidad, cosas con las cuales uno puede seguir viviendo sin ningún problema. Si se presta atención, la mayoría de las propagandas televisivas, son de cosas que no son necesarias, que son meros gustos, y es fácil identificarlas, apelan al capricho, al ego.
En este tipo de promociones, entran todas las cosas que no son de primera necesidad, cosas con las cuales uno puede seguir viviendo sin ningún problema. Si se presta atención, la mayoría de las propagandas televisivas, son de cosas que no son necesarias, que son meros gustos, y es fácil identificarlas, apelan al capricho, al ego.
Estimular la venta en general: estas son las ofertas más peligrosas.
Es fácil poner el ejemplo de los supermerados, que tiene 10 o 15 productos en oferta, de los cuales unos 5 son cosas que realmente nos sirven como para comprar de más y guardar (ej: arroz, fideos, salsa, etc), y cuando uno va por esos productos en particular, dice "y ya que estoy compro todo lo que necesito". Error. Uno termina perdiendo. Lo que ahorró en un lado, lo pierde en el resto de los productos que no necesariamente tienen un precio más bajo. Por eso es importante tener una lista de compras y NO salirse de ella.
Es fácil poner el ejemplo de los supermerados, que tiene 10 o 15 productos en oferta, de los cuales unos 5 son cosas que realmente nos sirven como para comprar de más y guardar (ej: arroz, fideos, salsa, etc), y cuando uno va por esos productos en particular, dice "y ya que estoy compro todo lo que necesito". Error. Uno termina perdiendo. Lo que ahorró en un lado, lo pierde en el resto de los productos que no necesariamente tienen un precio más bajo. Por eso es importante tener una lista de compras y NO salirse de ella.
En el supermercado uno puede cuidarse más fácil, pero no es en el único lugar donde sucede esto. En las carnicerías, pollerías, fiambrerías, etc. se ponen hermosos carteles con ofertas, algunas muy buenas, y adentro no tienen un solo precio. Uno tiende a suponer que si la oferta es tan buena, los precios deben ser buenos en general. Lo cierto es que nadie puede saber si los precios son buenos si no los ve. Muchas veces uno pregunta, pero no siempre, ¿vale la pena, en un local lleno, preguntar el precio de 20 artículos distintos? No sólo el que atiende te mira con una cara de odio absoluto, sino la gente que espera también. ¿Quién no miró así a alguien porque se demoraba más de lo debido? Es una mirada a la cual nadie quiere sentirse expuesto.
Así que, en líneas generales, uno puede cuidarse de la siguiente manera:
- Siempre llevar una lista de compras, donde esté claro lo que uno necesita, y respetarla.
- Pensar si la oferta realmente nos sirve, si es algo que se puede consumir en poco tiempo, ver la fecha de vencimiento, el estado general del producto.
- En los lugares sin precios a la vista, sólo comprar las ofertas si es el caso, y nada más.
- Y llevar el registro detallado de los gastos (esto es más que importante, porque nos sirve para saber si una oferta es realmente una oferta!)
Más adelante, les voy a contar cómo hago para elegir los lugares donde suelo comprar más seguido, donde ya sé cómo suelen ser los precios y la calidad.
Todas las fotos fueron sacadas por mí en Luján.
También esta la página en Facebook: http://www.facebook.com/Criterioalabolsa

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